Puntos Clave de esta Guía
- Las contracciones de Braxton Hicks son irregulares y desaparecen con el reposo o el cambio de actividad.
- El parto real se caracteriza por una progresión en intensidad, frecuencia y duración que no cesa.
- La localización del dolor suele variar: Braxton Hicks en el frente, parto real a menudo empieza en la espalda.
- La regla 5-1-1 es el estándar de oro para decidir cuándo acudir a un centro hospitalario.
Durante el tercer trimestre del embarazo, es natural que cada punzada o endurecimiento del abdomen genere una mezcla de emoción y ansiedad. Identificar si lo que sientes es un ensayo del cuerpo o el inicio del gran momento es una de las dudas más recurrentes en las consultas de obstetricia en 2025. Comprender la fisiología uterina no solo aporta tranquilidad, sino que permite tomar decisiones informadas y seguras.
El útero es un músculo extremadamente potente que necesita preparación. Las llamadas contracciones de entrenamiento son esenciales para que el tejido muscular se tonifique y el cuello uterino comience a ablandarse, aunque este proceso no siempre signifique que el nacimiento sea inminente. A continuación, desglosamos las claves biológicas y prácticas para distinguir estas sensaciones.
Contracciones de Braxton Hicks vs parto: Las claves para identificarlas
La principal diferencia entre las contracciones de Braxton Hicks vs parto radica en la progresión y la regularidad. Las contracciones de Braxton Hicks, descritas por primera vez en el siglo XIX, son contracciones esporádicas que pueden comenzar desde el segundo trimestre, aunque se intensifican al final del embarazo. Su propósito no es dilatar el cuello uterino de forma activa, sino prepararlo.
Por el contrario, las contracciones de parto real son el motor que impulsa el borramiento y la dilatación cervical. Estas no se detienen; al revés, se vuelven más fuertes y rítmicas con el paso del tiempo. Mientras que una contracción de Braxton Hicks puede sentirse como un apretón incómodo pero pasajero, una de parto demanda toda tu atención y, a menudo, te impide hablar o seguir realizando una actividad normal.
Frecuencia y ritmo: El reloj como aliado
El patrón temporal es el indicador más fiable. Las contracciones de Braxton Hicks son totalmente irregulares. Puedes tener dos en una hora y luego ninguna en todo el día. No siguen un ritmo creciente. En cambio, el parto real sigue un patrón matemático: si empiezan cada diez minutos, pronto pasarán a ser cada ocho, luego cada cinco, y así sucesivamente.
Para monitorizar esto de forma efectiva, es recomendable usar aplicaciones de seguimiento o un simple cronómetro. Si observas que el intervalo entre el inicio de una contracción y el inicio de la siguiente se reduce de forma constante, es muy probable que estés ante el inicio de la fase de latencia del parto.
Localización e intensidad del dolor
Otro factor diferenciador es el lugar donde se origina la sensación. En las contracciones de Braxton Hicks, la tensión se suele concentrar en la parte frontal del abdomen, a menudo endureciendo la tripa como si fuera una piedra en un punto concreto.
En el parto real, la sensación suele ser más envolvente. Muchas mujeres describen un dolor que se origina en la zona lumbar (la espalda baja) y se irradia hacia el frente, o una presión pélvica intensa que se asemeja a los cólicos menstruales pero con una potencia muy superior. Según estudios publicados en plataformas de salud como Mayo Clinic, la incapacidad de aliviar este dolor mediante masajes o calor es un signo de alerta positivo para el parto.
La respuesta al movimiento y la hidratación
Un truco infalible para descartar el falso parto es cambiar de actividad. Si estás caminando y sientes contracciones, túmbate de lado izquierdo y bebe agua. Si las contracciones se detienen o disminuyen, eran de Braxton Hicks. El útero es sensible a la deshidratación y a la fatiga; a menudo, estas contracciones de práctica son simplemente una señal de tu cuerpo pidiendo descanso.
El parto real es imparable. No importa si te das una ducha tibia, si caminas o si descansas: las contracciones continuarán y su intensidad aumentará. Según la Organización Mundial de la Salud, el movimiento libre durante el inicio del parto puede ayudar a la progresión, pero no detendrá el proceso fisiológico una vez desencadenado.
Señales de advertencia que requieren atención inmediata
Más allá de la naturaleza de las contracciones, existen otros síntomas que indican que es momento de contactar con tu matrona o acudir a urgencias, independientemente de si crees que es parto real o no:
- Rotura de la bolsa amniótica: Si sientes una pérdida de líquido (sea un chorro o un goteo constante), debes acudir al hospital, incluso si no tienes contracciones.
- Sangrado vaginal: Cualquier sangrado similar a una regla requiere evaluación inmediata.
- Disminución de movimientos fetales: Si notas que el bebé se mueve menos de lo habitual tras haber comido algo dulce y haber descansado, no esperes.
- Presión pélvica extrema: Una sensación de que el bebé está muy abajo, acompañada de una necesidad imperiosa de empujar.
La regla 5-1-1: El estándar de oro
Si no estás segura de cuándo es el momento adecuado para salir hacia el hospital, la mayoría de los profesionales de la salud recomiendan la regla 5-1-1:
- 5: Las contracciones ocurren cada 5 minutos.
- 1: Cada contracción dura al menos 1 minuto completo.
- 1: Esta regularidad se ha mantenido durante 1 hora seguida.
Seguir esta pauta ayuda a evitar ingresos prematuros que, en ocasiones, pueden derivar en una cascada de intervenciones innecesarias. Mantener la calma en casa durante la fase inicial suele favorecer la producción de oxitocina natural.
Cómo gestionar las molestias en casa
Independientemente del tipo de contracción, existen métodos para mejorar el confort. La respiración diafragmática profunda ayuda a oxigenar el útero y a relajar la musculatura abdominal. El uso de pelotas de pilates para realizar círculos pélvicos también es una excelente herramienta para aliviar la presión en la zona del sacro.
Recuerda que las contracciones de Braxton Hicks no son algo negativo; son la evidencia de que tu cuerpo está funcionando correctamente, afinando los mecanismos que permitirán el nacimiento de tu hijo. Escuchar a tu cuerpo y confiar en tu instinto, respaldada por la información técnica adecuada, es la mejor manera de afrontar la recta final de tu embarazo.
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¿Qué factores pueden desencadenar o aumentar las contracciones de Braxton Hicks?
Factores como la actividad física intensa, la deshidratación, el estrés o incluso tener la vejiga llena pueden activar estas contracciones de práctica. También es común sentirlas tras mantener relaciones sexuales o si el bebé está especialmente activo. Beber agua y descansar de lado izquierdo suelen ser suficientes para calmarlas, confirmando así que no se trata todavía de un trabajo de parto real.
¿En qué se diferencia el falso parto del llamado parto prodrómico?
A diferencia de las Braxton Hicks, el parto prodrómico presenta contracciones regulares y dolorosas que pueden durar horas o días, pero sin lograr una dilatación cervical significativa. Es una fase preparatoria que puede resultar agotadora. La clave para distinguirlo es que, aunque son intensas, no progresan en frecuencia ni acortan el tiempo entre ellas de forma rítmica y sostenida como en el parto real.
¿Cómo distinguir el dolor por gases o indigestión de una contracción?
El dolor por gases suele ser agudo, punzante y se localiza en puntos específicos del intestino, moviéndose a menudo por el abdomen según la digestión. Una contracción, en cambio, implica que todo el útero se pone rígido y tenso, como una pelota dura, y luego se relaja por completo. Si el malestar desaparece tras ir al baño o expulsar gases, probablemente no sea una contracción.
Preguntas Frecuentes
Q: ¿Cuándo es el momento exacto para salir hacia el hospital?
A: Debes guiarte por la regla 5-1-1: acude al centro médico cuando las contracciones ocurran cada 5 minutos, duren al menos 1 minuto cada una y este patrón se mantenga estable durante una hora. También es motivo de urgencia la rotura de la bolsa, el sangrado vaginal o una disminución notable en los movimientos del bebé.
Q: ¿Es normal sentir contracciones de Braxton Hicks mucho antes de la fecha de parto?
A: Sí, estas contracciones de práctica pueden empezar a percibirse desde el segundo trimestre. Son espasmos esporádicos e irregulares que sirven para tonificar el músculo uterino y no indican que el nacimiento sea inminente, sino que el cuerpo se está preparando gradualmente.
Q: ¿Qué diferencia hay entre el dolor de espalda común y el de una contracción de parto?
A: El dolor de espalda en el parto real suele ser rítmico, aumenta en intensidad y se irradia hacia la zona abdominal o la pelvis de forma envolvente. A diferencia de una molestia postural, este dolor no se alivia con masajes ni cambios de posición y coincide con el endurecimiento total del abdomen.
